viernes, junio 12

BOGOTÁ FASHION WEEK 2026, ¿CREADOR DE TENDENCIAS? 

Este año el BFW fue la plataforma en la que se confirmó que Colombia tiene sus propias reglas en la industria de la moda. Despertó la curiosidad de mentes creativas debido a la manera que tienen las marcas de interpretar sus propios universos, conceptos y colecciones de temporada. ¿Cuáles son los referentes? ¿De dónde nacen las ideas? ¿De qué raíz crecen las texturas, los colores y las técnicas Colombianas? Actualmente se cree que las marcas del país están experimentando y sembrando sus propias maneras y dinámicas de comunicar la moda, todas distintas, posibles y originales; en donde lo local, lo de aquí, lo de nosotros sobresale por sobre el presente saturado de las tendencias anglo. 

KIKA, UNA DÉCADA DESPUÉS

La pasarela inaugural estuvo en manos de Kika Vargas, diseñadora colombiana que retomó la escena luego de 10 años con un resort recibido con aplausos que enaltecieron la añoranza de Kika a su país. Con una reinterpretación de los volados y el volumen, mezclado la sustancia floral, los prints de cuadros y los cuellos stylish que acompañaban la intención sólida de los diseños. Una mezcla entre la fluidez femenina y el intento de atajar esa sensación “masculina” con camisas, cortes y sobrepuestos. Una estética poderosa característica de Vargas, la manipulación rígida del textil elogiando la transparencia de la mujer.

 

El evento y su fashion hype en redes sociales fue notorio, las voces asistentes de Anna Sarelly, Ines Isaias, Maria Alejandra Ribas, entre otras personalidades llevaron al BFW por un camino de extensión y vista internacional. Lo que causó que fans de la moda agregaran marcas colombianas en sus favorites fashion list. Esto es un guiño al buen recibimiento a la creatividad de nuestros diseñadores. “Después de este BFW volvemos a aclarar que la verdadera capital de la moda en latinoamérica es Bogotá” afirma Manu Castillo (@manustyling) y Paula Márques (@paumarquesm), destacando que Colombia es la sinergia perfecta entre artesanía, modernidad, identidad e historia.

LA MODA DE AQUÍ Y DE ALLÁ

El compromiso del BFW con las conexiones fuera del país, las curadurías que amplían las oportunidades en otros escenarios y las distintas conversaciones que se construyen dentro del evento tienen una misión que hace parte de los pilares e intenciones del evento; abrir las posibilidades al mercado y audiencias internacionales. En este caso, con Moda Operandi, una de las plataformas de moda y de lujo más influyentes del mundo, con la selección de 7 marcas vinculadas al BFW: MAZ | Manuela Alvarez, Andres Pajon, Aysha Bilgrami, Alta Shoes, Palma Canaria, Like a bird, Zut. Además, dio la creación de un Trunk Show (una vitrina digital y un sello de confianza validada dentro del ecosistema global de la moda).

 

ENTRE ESTRELLAS, VIAJES, RÍOS Y SILUETAS

Cuando la moda se mueve por fuera de las casillas es mucho más fácil verla, pero aún más difícil interpretarla. En la actualidad, los conceptos y el styling se ha convertido en el sistema nervioso de las colecciones y de quienes las crean. Sí todo empalma como se espera y transmite el mensaje planteado desde el papel, la misión se cumplió y los espectadores van a sentir lo que deben sentir; es por ello que todo debe ir más allá de lo visual y lo estético. Ahora, una realidad es que en estos tiempos para generar recordación el impacto debe ser sensorial, que se entienda el porqué del diseño y la esencia de la marca por medio de los sentidos y eso, se vivió en los 3 días del fashion show.

Se vio reflejado por medio de un acostumbrado lenguaje sensorial esta vez transmitido por la sal de mar, la quemadura roja del sol costero y el recuerdo de un atardecer de cinco colores en la pasarela  “El viaje” de la marca Santandereana Sixxta. O la calidez hogareña del “Techo” de La Petit Mort, en donde el color del ladrillo y del barro fueron protagonistas. Asemejando a estructuras de tejado, manos artesanas, olor a pueblo y a tinto quemado, y a su vez el nostálgico recuerdo de la ascendencia. Cada diseño parecía caminar con un portaretrato dorado alrededor, la combinación entre lo que fue y lo que es.  

El colectivo Puente trajo consigo el núcleo de la capital, en esta ocasión con propuestas tejidas, estructuradas y llamativas. La moda que nace directamente de lo local tuvo una presencia fuerte entre textiles satinados y sobrepuestos que jugaron con la presencia en escena.

 

Más allá de prendas bonitas la marca Lyenzo apareció después de un arduo trabajo mezclando el arte, la poesía y la reflexión. Invitaron a la audiencia a ver más allá de los diseños, más allá de la piel, abrieron las puertas de su propio paraíso lleno “de estrellas y pájaros”. El juego de los colores con las texturas y la luz, los acentos en los accesorios y el brillo tratado como gotas de agua le dieron vida a un campo lleno de sensibilidad que sólo es posible en Lyenzo. Las piezas recorrían el cuerpo y la pasarela en cámara lenta, mientras que los asistentes se dejaban abrazar por el concepto de la colección. 

Por otra parte llegó un mix muy deseado, la zona comercial representada por Gef y el trabajo conceptual y ético de Alejandro Crocker. La densidad del denim se refugió en las ideas de esta colaboración entre blancos, grises opacos, chaquetas y camisetas blancas; afirmando que la moda nunca muere, sólo se regenera. Uno de los momentos más esperados era el True moment, con su incomparable streetwear, el blockecore y una combinación entre cuadros y rayas, llevándolo a un nivel distinto con el styling, los detalles en socks y en las sneakers boots caña alta.

Francesca Miranda -nacida en El Salvador, pero con corazón Cololmbiano- deleitó con Couture Pieces acompañada por Maire Claire. Sus diseños tienen el balance entre la elegancia y la frescura. “Halo” la colección, tiene prendas que se desplazan entre los blancos y perlas hasta los azules y rojos; transitando en un arrecife femenino. 

“Todos los ríos nacen en el cielo” de Atelier Crump, manifestó que del silencio o las lágrimas nace algo más grande, más emocionante. Una colección femenina con acentos importantes en el rojo y el azul, en lo que se reprimió y logró escaparse. Una sastrería en satín conectada con el alma sentimental de la creadora; los pasos pausados en pasarela y la nostalgia de lo que no sucedió, fue lo que terminó de darle un cierre a la visión creativa.

 

 

MÁS QUE MUESTRAS COMERCIALES

Este espacio creado para la conexión entre empresarios y alianzas comerciales, se filtra y prepara para enseñar una parte representativa de las ideas en la industria que el país ha estado experimentando y con lo que se lanzan al mercado con distintas categorías de mercado: femenino, masculino, comercial, conceptual. Esta oportunidad generalmente se da para el reconocimiento, la expansión y desde luego, la visibilidad. Con un zona especial abierto al público “artesanías de cundinamarca” segmento creado junto con alianzas locales entre diseñadores y artesanos que creen en la importancia de preservar los patrimonios y herencias de la moda colombiana, honrar sus raíces y proyectarlas a un entorno más global con otras riquezas culturales.

 

ENTRE MARCAS, MODAS Y CHARLAS: DE LA TIERRA AL SISTEMA

Las conversaciones creadas por el BFW han migrado a una dinámica más fresca, estratégica y de comunicación más cercana entre ponentes, empresarios y asistentes. En la que entre experiencias y guías de voces conocidas en la industria nacional e internacional, comparten cómo se ha plantado el camino en todo el sistema moda para quienes han estado trabajando en hacer parte del todo. Entre las selecciones de speakers de 2026, curada por Cristina Cruz Navia, se contaron con diseñadores, stylists, periodistas de moda, fotógrafos, una selección que toma en cuenta todos los ángulos y aristas de la industria bajo el eje de este año cultura, sistema y mercado.

 

EL VEINTISÉIS DEL BFW

Con más de 30.000 visitas según su portal web oficial, el Bogotá fashion week finalizó su novena edición, este evento que conecta talento, industria y oportunidades sigue con éxito su propósito en la moda latinoamericana. Con más de 1.000 citas de negocios y ventas superiores a 4 millones de dólares. Este tipo de eventos se crean para potencializar el talento, aliado comercial y puente comunicador entre el talento local y la expansión de las misiones de las marcas. Un gran trabajo logrado por el equipo BFW, también desde la cámara de comercio de Bogotá, ente gubernamental que le apuesta a la moda colombiana y a la escena de todos los diseñadores participantes.

Esperamos ahora lo nuevo para el 2027, y con la mirada fija en el próximo BFWEEKEND, una cita que promete marcar un cierre significativo de un año clave para la moda colombiana. Más aún, luego de las expectativas que tiene Latinoamérica para la moda de la capital, en donde todas las marcas llegan para posicionarse. En el cual se afirmó que nuestro país es pionero en las nuevas macrotendencias de la industria, y el cómo las mentes y marcas creativas de cada región juegan entre rescatar la nostalgia, los colores y las técnicas con las que hemos crecido desde que este país fue fundado.